El síndrome de médula anclada se asocia casi siempre con niños. Sin embargo, existe una forma de presentación en el adulto en la que el filum terminale engrosado genera una tracción crónica sobre la médula, con síntomas que se manifiestan de forma insidiosa.
Un diagnóstico que llega décadas tarde
En Ciudad de México, muchos de estos pacientes llevan décadas siendo tratados por lumbalgia crónica, vejiga hiperactiva o dolor pélvico funcional antes de que alguien realice la resonancia con el protocolo correcto.
El filum terminale es una estructura fibrosa delgada que conecta el cono medular —el extremo inferior de la médula espinal— con el cóccix. Normalmente mide menos de 2 mm de diámetro y es prácticamente elástico. Cuando el filum es engrosado o contiene tejido graso (filum lipomatoso), genera una tracción crónica sobre el cono medular que impide el movimiento normal de la médula con los cambios de posición del cuerpo.
Esta tracción produce isquemia progresiva de las neuronas del cono, con deterioro neurológico lento que el paciente atribuye durante años a causas no neurológicas.
La presentación típica en adultos incluye una historia de años o décadas de:
Dolor lumbar bajo crónico
Empeora específicamente con la flexión de columna y la actividad física.
Disfunción vesical desde joven
Urgencia, frecuencia, incontinencia de esfuerzo o dificultad para iniciar la micción, diagnosticada como vejiga hiperactiva.
Disfunción sexual
Disfunción eréctil en hombres, anorgasmia o dispareunia en mujeres.
Debilidad lentamente progresiva en piernas
Que el paciente atribuye a sedentarismo.
Deformidades del pie desde la infancia
Pie cavo, dedos en martillo, que a veces son el único signo físico visible.
Infecciones urinarias de repetición
Sin causa urológica clara.
Clave: La combinación de dolor lumbar bajo crónico + disfunción vesical de inicio joven es la pista que debería llevar a estudiar el cono medular.
El diagnóstico requiere resonancia magnética de columna lumbosacra con cortes sagitales finos centrados en el cono medular y el filum terminale. Los hallazgos incluyen:
Por debajo de L2 en adultos.
Mayor de 2 mm con señal de grasa en T1 (filum lipomatoso), y posible lipoma del filum.
Cuantifica el grado de disfunción vesical y su respuesta al tratamiento.
Puede mostrar signos de denervación crónica en músculos del territorio sacro, confirmando la afectación neural.
El tratamiento es la sección del filum terminale engrosado: una pequeña laminectomía en L5-S1 bajo anestesia general, identificación del filum bajo magnificación microscópica y sección con coagulación bipolar. El procedimiento dura aproximadamente una hora con hospitalización de 1-2 días.
Dolor lumbar
Mejora en la gran mayoría de los casos.
Disfunción vesical
Mejora significativamente en casos de menor evolución.
Déficit motor
Estabiliza su progresión.
Lo más importante es que la cirugía detiene el deterioro neurológico en prácticamente todos los casos.
— Dr. Jorge Alberto Miranda Barrera, Neurocirujano
El Dr. Miranda Barrera evalúa el síndrome de médula anclada del adulto. Agenda hoy.