Las hernias discales torácicas (T1-T12) representan menos del 1% de todas las hernias discales, pero generan uno de los cuadros clínicos más confusos de toda la patología de columna.
Un cuadro que confunde a especialistas
En Toluca, muchos pacientes con hernia discal torácica pasan meses en estudio cardiológico, gastroenterológico o urológico antes de que alguien piense en la columna torácica como origen del dolor. Y cuando la hernia comprime la médula espinal torácica, las consecuencias neurológicas pueden ser graves e irreversibles si se retrasa el diagnóstico correcto.
La columna torácica ocupa anatómicamente el territorio del tórax y el abdomen superior: los nervios que emergen de sus forámenes inervan la pared torácica y abdominal. Una hernia discal o una compresión radicular torácica produce síntomas que el paciente y el médico atribuyen a órganos de esa región:
Solo cuando la hernia comprime la médula espinal aparecen los síntomas en las piernas —torpeza, debilidad progresiva, inestabilidad al caminar— que finalmente orientan hacia la columna.
Solicita resonancia de columna torácica cuando el paciente presenta:
Dolor en cinturón o banda
Alrededor del tórax o el abdomen sin causa visceral identificada tras estudio completo.
Síntomas en las piernas junto con dolor de espalda media
Torpeza, inestabilidad al caminar, debilidad.
Adormecimiento en el tronco
Sensación de adormecimiento en la zona del tronco sin causa aparente.
Alteraciones de vejiga e intestino
En paciente con dolor de espalda media.
Diagnóstico negativo en otros órganos
Cardiológico, gastroenterológico y urológico negativo con dolor persistente sin explicación.
Pérdida de fuerza progresiva en las piernas
Que el paciente atribuye al cansancio.
Clave: La resonancia de columna torácica ante cualquier cuadro neurológico sin explicación es una inversión diagnóstica de alto rendimiento.
La cirugía de hernia discal torácica es técnicamente más compleja que la lumbar o la cervical. El acceso posterior directo es peligroso porque la médula espinal torácica, ya comprimida, tiene poca tolerancia a la manipulación adicional necesaria para resecar un disco anterior a ella.
Por eso, muchas hernias discales torácicas requieren abordajes alternativos:
Acceso endoscópico a través del tórax para alcanzar la hernia sin manipular la médula.
Apertura mínima en el tórax como alternativa al acceso directo posterior.
Abordaje a través del pedículo vertebral para acceder al disco de forma segura.
Según la localización de la hernia y la experiencia del cirujano.
Planificación cuidadosa: la selección del abordaje depende de la localización exacta de la hernia (central, lateral o far-lateral), la compresión medular y la experiencia del equipo quirúrgico. La planificación quirúrgica cuidadosa es imprescindible.
Los resultados dependen fundamentalmente del estado neurológico antes de la cirugía:
Cada semana de demora es pérdida de función neurológica que puede no recuperarse tras la cirugía.
— Dr. Jorge Alberto Miranda Barrera, Neurocirujano
El Dr. Miranda Barrera evalúa la columna torácica como causa. Agenda hoy.