Existe un subgrupo de pacientes en Ciudad de México cuyo síndrome de piernas inquietas tiene origen espinal: la mielopatía cervical, la estenosis lumbar severa o la compresión de raíces nerviosas.
Las vías inhibitorias descendentes del sistema nervioso central que regulan los reflejos espinales y la actividad muscular nocturna pueden verse afectadas por la compresión medular cervical o torácica. Cuando estas vías se interrumpen, los segmentos espinales lumbosacros quedan relativamente desinhibidos:
Genera la inquietud e incomodidad nocturna típica del SPI.
La estenosis lumbar severa irrita las raíces sensitivas y produce parestesias en reposo nocturno.
En estos casos el tratamiento con dopaminérgicos solo alivia parcialmente, mientras la causa espinal progresa.
El SPI de causa espinal tiende a presentar características que lo diferencian del idiopático. Presta atención a estas señales:
Historia de dolor de cuello o espalda previo o concomitante.
Síntomas sensitivos también de día, no solo de noche.
Signos de mielopatía en la exploración neurológica: reflejos exaltados, signo de Babinski positivo.
Respuesta incompleta o nula a los dopaminérgicos que son altamente efectivos en el SPI idiopático.
Resonancia magnética de columna que muestra compresión medular o radicular significativa.
Electromiografía con signos de denervación crónica en extremidades inferiores.
Cuando el neurólogo identifica datos sugestivos de SPI espinal, la derivación al neurocirujano es el paso correcto. El proceso incluye:
Exploración neuroquirúrgica buscando signos de mielopatía cervical.
Evaluación de la resonancia magnética de columna con criterios quirúrgicos.
Correlación entre la compresión documentada y el cuadro clínico.
La coordinación entre neurología y neurocirugía es fundamental para no pasar años tratando el síntoma sin abordar la causa que progresa.
La literatura médica documenta casos de SPI refractario al tratamiento médico que mejora significativamente tras cirugía de columna cervical o lumbar cuando la causa espinal es identificada y tratada. Sin embargo, es importante tener expectativas realistas:
Cuando el SPI es predominantemente espinal y la descompresión es completa, la mejoría puede ser transformadora y duradera.
No todos los pacientes mejoran: algunos tienen ambos componentes (central y espinal).
La mejoría es especialmente notable en pacientes que respondieron solo parcialmente durante años a los tratamientos médicos convencionales.
El Dr. Miranda Barrera evalúa la causa espinal. Agenda hoy.