La escoliosis afecta a entre el 2 y el 3% de los niños y adolescentes en México. En Ciudad de México, miles de familias reciben este diagnóstico cada año durante revisiones escolares o pediátricas de rutina y no saben exactamente qué significa ni qué hacer con él. La gran mayoría de los casos son leves y no requieren ninguna intervención. Pero un porcentaje relevante progresa durante el crecimiento y puede requerir tratamiento con corsé o, en casos más avanzados, evaluación y cirugía por un neurocirujano de columna. Conocer la diferencia es la clave para actuar correctamente.
La escoliosis idiopática del adolescente —la forma más frecuente— es una curvatura lateral de la columna que aparece sin causa conocida durante el estirón puberal, más frecuente en niñas. La palabra "idiopática" significa precisamente que no conocemos la causa exacta, aunque hay evidencia de componente genético.
Menos de 10°
Considerado normal. No requiere seguimiento especial.
10° a 25°
Requiere seguimiento periódico con radiografías.
Más de 25° con crecimiento activo
Necesita tratamiento activo (corsé o valoración quirúrgica).
No toda curvatura espera al siguiente control pediátrico. Busca evaluación urgente por especialista en columna en CDMX si tu hijo tiene:
Curva mayor de 25 grados con crecimiento activo aún por delante.
Progresión documentada de más de 5 grados entre dos radiografías.
Dolor de espalda significativo asociado a la curvatura (inusual en escoliosis idiopática, puede indicar causa subyacente).
Asimetría torácica visible o joroba costal prominente.
Escoliosis en niño menor de 10 años (más riesgo de progresión).
Cualquier escoliosis con síntomas neurológicos asociados.
El corsé ortopédico está indicado en curvas de 25 a 45 grados en pacientes con crecimiento óseo activo. Su objetivo no es corregir la curvatura existente sino detener su progresión.
Para que sea efectivo, debe usarse entre 16 y 23 horas al día hasta que el crecimiento esquelético se complete.
Los estudios muestran que el corsé es efectivo en el 70-80% de los casos cuando se usa correctamente.
La fisioterapia de Schroth específica para escoliosis complementa el tratamiento conservador con buenos resultados en curvas moderadas.
La cirugía de escoliosis pediátrica se indica cuando:
La curva supera los 45-50 grados de ángulo de Cobb.
La progresión es rápida a pesar del corsé.
La deformidad compromete la función pulmonar en curvas torácicas muy severas.
El procedimiento consiste en la corrección y fusión de los segmentos vertebrales afectados con instrumentación de titanio.
En CDMX, la cirugía de escoliosis pediátrica compleja se realiza en centros con experiencia en cirugía de columna en niños, neuromonitoreo intraoperatorio y equipo multidisciplinario pediátrico.
El Dr. Miranda Barrera evalúa curvas de columna en niños y adolescentes. Agenda su valoración hoy.